
Bienvenidos de nuevo a esta sección jóvenes disfágicos. Antes de empezar, gracias por vuestra colaboración y vuestro coraje por ser los primeros en hablar. Le hace a una sentirse apreciada. Y sin más dilación ni sentimentalismos viejunos voy a responder a vuestras preguntas.
El primero es el anónimo. Querido, si trabajas en algo artístico y no quieres entrar en detalles, será que los detalles deben ser de unas magnitudes considerables... Pero bueno, centrémonos en el problema. No te preocupes por las pajas y perder el tiempo ni mucho menos por internet. Lo que tienes que hacer es putearte, hacer cosas que odies como: planchar, aprenderte de memoria la lista de cerrajeros de Taipei, visitar a tus familiares más pesados, comer todo tipo de insectos y alimentos en pésimas condiciones... Por sugerir algo. Si sigues esta dieta de autocastigo aprenderás a disfrutar de las pequeñeces de la vida y al mismo tiempo rebasarás tus propios límites. Hale, héchale narices.

A ver Ariadna, no me seas zolocha. Lo que a uno le gusta y lo que da de comer no coincide nunca. Es un falso mito. Cuando trabajas en algo que te gusta, deja de gustarte porque cuando gustas disgustas, y cuando te gusta, te gusta porque no lo estás gustando. Así que mejor conformarse con gustar cuando estás gustando e ir descubriendo nuevos gustos.
Vamos a ver Martin H. qué pregunta más absurda, es de cajón que el ser por el que se pregunta no se masturba, se masturban los que piensan en él porque son corruptibles. Ay,filosofillo mamacallos, que cosas tienes.
Y ya para acabar, Mireia, hay que ser tontucia para desconfiar de la gente. Está claro que siempre hay intereses y malas intenciones, pero hay que arrojarse para aprender a vivir y ver en quién confiar. Por muchas teorías que podamos idear, no hay más experiencia que la del mamporro. Así que deja mamporrearte, con precaución y moderación. Si no siempre puedes recordar la célebre frase de mi hermana: puede que no tenga un amor pero siempre me quedará el amor propio.

Y hasta aquí la sección. Ya sabéis que podéis hacer con mis respuestas lo que os de la gana, tomar ejemplo o buscar un pricoterapeuta especializado que os suelte el discursillo ortodoxo. Ya sabéis donde encontrarme y donde dejar las preguntas. Y ahora voy a comerme esta uva que ya está muy manoseada y si no se convertirá en pasa.
Gracias y hasta pronto disfágicos.